La Cocina Frankfurt

Esta es la cocina Frankfurt. Diseñada por la arquitecta austriaca Margarete Schütte-Lihotzky en 1926 para el complejo de vivienda social Römerstadt en Fráncfort del Meno, Alemania. Una cocina diseñada bajo los lineamientos del racionalismo y funcionalismo moderno.

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Esta cocina resultó una propuesta bastante progresista para su época ya que buscaba minimizar el tiempo que la mujer pasara dentro de ella. Aunque ahora se perciba como un espacio de confinamiento o no se haya cuestionado la idea de la mujer como única responsable de las tareas domésticas —considerando una época donde recién se lograba el derecho al voto— para inicios del siglo XX esta propuesta se constituyó bajo un concepto bastante feminista y emancipador. La idea consistía en racionalizar al máximo las tareas domésticas —visto en la época como trabajo improductivo— para que la mujer empleara mayor tiempo en la fábrica, educación de los hijos, actividades culturales, personales o de recreación y deporte. Una solución bastante humana que buscaba resolver el hacinamiento y deterioro de las viviendas de obreros de finales del siglo XIX.

Ahora, la cocina Frankfurt está cerca de cumplir 100 años. Un modelo de cocina concebido bajo una respuesta funcional sustentada en una época y coyuntura social económica y cultural específicas que significó un cambio radical en la forma en que se concebía la vivienda mínima industrial hasta ese momento. Lo singular del tema (y un poco triste también) es que aún se sigue utilizando este concepto de cocina hasta el día de hoy. Se siguen diseñando edificios y viviendas bajo esta premisa de racionalización cuando las circunstancias y estilos de vida han cambiado considerablemente. Hace un par de años se premió la propuesta de la arquitecta catalana Anna Puigjaner de viviendas sociales ‘sin cocinas’ (kitchenless) sustentadas en bloques de comedores comunitarios basándose en que las futuras formas de interacción y actividades así lo podrían requerir (dentro de sus casos estudiados estaban los ‘comedores populares’ peruanos). 

La vivienda y sus espacios es un tema muy complejo lleno de matices y particularidades que necesitan de la investigación para desarrollar propuestas que respondan a un contexto y tiempo específicos. Me pregunto cómo estarán enfrentando este tema nuestra facultades de arquitectura locales si no cuentan con centros de investigación que desarrollen un sentido crítico y promueva la especulación y experimentación. En fin, supongo que es más fácil pegarse a lo ya establecido, sin importar que tenga 100 o 200 años de antigüedad.

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Autor | David Gutierrez | Arquitecto

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